Qué es la brecha digital y qué hacer para reducirla

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Antes de meternos de lleno en qué es la brecha digital y qué hacer para reducirla, recordamos el anterior post sobre USABILIDAD con Principios de usabilidad web de Jakob Nielsen. Esta vez haremos más hincapié en la otra cara de la moneda: la accesibilidad, con la que la brecha digital guarda una estrecha relación.

Qué es la brecha digital y qué hacer para reducirla

¿Sabías que más de 3000 millones de personas en el mundo no tienen acceso a internet (aproximadamente, la mitad de la población)? Mientras alguien en un lugar del mundo ve el último capítulo de La casa de papel en Netflix, otra persona, incluso de su mismo país, ni siquiera puede abrir el mail. Esta distancia se conoce como ‘brecha digital’, y se puede superar. En resumen, la brecha digital se define como la separación que hay entre las personas que utilizan las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y las que no tienen acceso a las mismas, y aunque lo tengan no saben o no pueden utilizarlas.

El teclado especial ayuda a saber qué es la brecha digital y qué hacer para reducirla
Acceso web a través de teclados

Las principales causas de la brecha digital son:

Las limitaciones geográficas

Como sucede en muchas áreas rurales donde ni siquiera llega la cobertura. ¿Sabías que más del 85% de la población tiene acceso a internet en las regiones desarrolladas pero en África, por ejemplo, menos del 40% tiene conexión?.

Aspectos de género

Por ejemplo, en muchos países las mujeres no tienen derecho a una educación básica y esto provoca un desconocimiento de cómo utilizar las TIC (analfabetismo digital).

La edad

Las personas mayores no suelen utilizar las tecnologías tan a menudo como la población joven. Esto puede deberse a que no sepan cómo utilizarlas, o incluso, a que no sean capaces debido a que los productos y servicios que dependen de las TIC no están diseñados pensando en este público.

Las diferencias socio-económicas

El número de personas que vive por debajo del umbral de pobreza en el mundo es muy significativo. Debido a la COVID-19, el Banco Mundial estima que entre 40 y 60 millones de personas entrarán en la pobreza extrema (vivir con menos de $1,90/día) en 2020. Se cree que la tasa de pobreza extrema mundial podría aumentar entre 0,3 y 0,7 puntos porcentuales, hasta llegar al 9 % durante este 2020. Todo esto provoca un acceso limitado a las TIC para todas estas personas. Además, el analfabetismo digital disminuye las opciones de encontrar trabajo o de acceder a un empleo de calidad, lo que repercute negativamente en la economía de los trabajadores.

Diversidad funcional

Las personas con diversidad funcional se siguen encontrando en la actualidad con todo tipo de barreras a la hora de acceder a productos y servicios TIC. No todas las páginas web tienen en cuenta la accesibilidad y la diversidad social (personas con daltonismo, con teclados especiales, de otras culturas, etc).

Como podéis comprobar, hay que tener muy presente estas causas de exclusión si queremos eliminar o reducir en gran medida esta brecha digital.

¿Cómo reducir la brecha digital?

Para saber qué es la brecha digital y qué hacer para reducirla no existe una medida mágica que, de un día para el otro, haga desaparecer los problemas. Tampoco existe una estrategia única, ni mucho menos una única institución que pueda resolver el problema por completo. Reducir la brecha digital necesita colaboración y aplicación de medidas desde distintos sectores.Inversión en infraestructuras. Donde no existen infraestructuras digitales es imposible construir competencias digitales reales. Muchos territorios no tienen acceso a internet y, en muchos otros, el acceso es realmente limitado. Sin embargo, ampliar la cobertura tecnológica permitiría que muchas personas buscasen espacios de trabajo y teletrabajo más allá de la ciudad. Construir infraestructuras de calidad es, de hecho, uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible promovidos por la ONU.

Educación digital de calidad

La formación en competencias digitales es, sin duda, una de las grandes bazas para reducir la brecha digital. Una medida que, además, puede aplicarse dentro de distintos territorios a partir de propuestas tan sencillas como plantear programas formativos para personas sin recursos, enseñar competencias básicas a personas mayores y sectores que no han crecido ‘pegados’ a un ordenador o favorecer el uso de plataformas formativas online.

Facilitar el acceso a la tecnología

Existen distintos proyectos impulsados por entidades públicas y privadas para favorecer el acceso a la tecnología: redes wifi, acceso gratuito a internet o aumento de la velocidad de conexión, entre otros.
La ONU contempla en sus Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS 9) la reducción de la brecha digital. Por ello, en muchos lugares, se han puesto en marcha iniciativas para facilitar el acceso a la tecnología. Aquí mencionamos algunas de las más relevantes:

Programas de alfabetización digital

Instruyen a los habitantes de las zonas menos favorecidas en el uso de Internet para mejorar su bienestar personal.

Alianza para un Internet Asequible (A4AI)

Este proyecto, liderado por una coalición internacional de gobiernos, empresas y sociedad civil, persigue abaratar el coste de la banda ancha en zonas concretas de África, Asia y Latinoamérica.

Free Basics

Esta iniciativa, impulsada por Facebook y otras seis compañías tecnológicas, pretende dar acceso gratuito a una serie de webs a través de una aplicación móvil.

Starlink

Este proyecto, promovido por el magnate Elon Musk, está lanzando satélites al espacio para ofrecer Internet de alta velocidad y cobertura global a precios asequibles.

hombre mayor sosteniendo un smartphone

Personal digital cualificado

Para saber qué es la brecha digital y qué hacer para reducirla también es fundamental contar con profesionales capaces de gestionar los nuevos desarrollos tecnológicos y, especialmente, compartir el conocimiento y el know-how con otras personas. Los nuevos usos y rutinas digitales exigen personas que dominen el entorno y sepan gestionarlo de forma adecuada.

Transformación digital en las empresas

El proceso de Transformación digital es complejo, pero todo empieza por una buena alfabetización. Y en especial los directivos tienen que estar actualizados en cuanto a vocabulario y tendencias, para poder trabajar con su personal especializado mano a mano. Si vamos conociendo los conceptos, nuevos para nosotros, y profundizando en aquellos que a priori creemos que nos pueden ser útiles, abriremos nuestra mente y nuestras posibilidades empresariales. Potenciaremos la generación de nuevas ideas. Nos adaptaremos continuamente al cambio.

En resumen: para reducir la brecha digital, necesitamos la colaboración de todos, desde las infraestructuras hasta lo diseñadores de productos digitales que tengan en cuenta a todo tipo de públicos, en toda su diversidad. Una vez que ya sabemos qué es la brecha digital y qué hacer para reducirla, no parece una tarea tan difícil, ¿verdad?

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